Denuncias

Nuestro equipo jurídico en colaboración con los distintos Comités Locales, ha presentado diversas denuncias penales y administrativas. Estas denuncias son las siguientes:

 

El Derecho Ambiental es una de nuestras principales actividades. Recordemos que gracias a nuestras denuncias, se consiguió la primera condena por delito ecológico de la historia de España, por unos vertidos en ríos de Castellón, a mediados de los años ochenta. Asimismo, hemos sido pioneros al lograr la primera jurisrudencia del Tribunal Supremo sobre caudales de mantenimiento que han de liberar las centrales hidroeléctricas, gracias a nuestro pleito sobre las presas de Unión Fenosa y Navarro, S.A. en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara).


El Tribunal Supremo de los EE.UU. rechaza el carácter “limpio” de la energía hidroeléctrica.

Los defensores del negocio hidroeléctrico argumentan que las presas hidroeléctricas son una fuente alternativa de energía, pues evitan la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, lo cual les es muy rentable a la hora de comerciar en le mercado de emisiones del Protocolo de Kioto y labrarse una imagen “verde” que no corresponde con la realidad. Lo que no se dice es que es necesario acabar con un río como ecosistema y que la calidad de las aguas sufre una gran merma, en especial en cuanto al oxígeno disuelto, la temperatura y la retención de sedimentos.

Sobre este aspecto se ha pronunciado por unanimidad el conjunto de magistrados del Tribunal Supremo de los EE.UU. el pasado 15 de mayo. Hay que subrayar el hecho de que este Tribunal elige los casos que considera importantes, lo que realza el valor de sus decisiones. Por otra parte, esta sentencia es la confirmación final de la decisión adoptada por el Tribunal Supremo del Estado de Maine.

En el caso S. D. Warren Company v. MaineBoard of Environmental Protection, el Tribunal Supremo ha sostenido que bajo la Clean Water Act (CWA) la suelta de agua de las turbinas constituye un “vertido” y por tanto, ha de someterse a los criterios ambientales y tecnológicos publicados por los Estados. La sección 401 de la CWA otorga a los Estados el poder de asegurar el cumplimiento de la normativa estatal a toda actividad que ocasiones vertidos y haya sido autorizada por el Gobierno Federal. El propietario de varios embalses hidroeléctricos, ante un largo proceso de reautorización de estas actividades industriales conocido como hydropower relicensing, sostuvo que no era de aplicación a las presas sometidas a una decisión federal la estricta normativa estatal sobre caudales mínimos, permeabilización de obstáculos en el cauce, protección de especies en peligro y, sobre todo, vertidos de contaminantes.

Diferentes organizaciones conservacionistas y de pescadores deportivos como Trout Unlimited,  American Rivers, National Wildlife Federation y la Hydropower Reform Coalition se sumaron al pleito, al cual aportaron diferentes estudios e informes en los que se hacía constatar la pérdida de la calidad del ecosistema fluvial afectado por las hidroeléctricas. Dichos estudios fueron tomados muy en cuenta por todos los magistrados, según se desprende de la lectura de esta sentencia.

Con antecedentes en otros casos, los magistrados se apoyaron también en diversos estudios de la Environmental Protection Agency y de la Federal Energy Regulatory Commission, como el Water Quality Standard Handbook, pues la cuestión principal giraba ante el propio concepto de vertido. Asimismo, el Tribunal rechazó todos y cada uno de los argumentos del empresario hidroeléctrico, a la vez que sentenciaba que la actividad hidroeléctrica se incluía dentro de una interpretación común de la expresión “vertido de contaminante”, sin que le valieran las minuciosas y leguleyas disquisiciones de abogados sobre la interpretación de la CWA, algo que el Tribunal dejó claro con la expresión “los árboles no le dejan ver el bosque” a la hora de saber cuándo se ocasiona un “vertido” a efectos de la CWA.

En España, AEMS-RIOS CON VIDA (www.riosconvida.es) sostiene los mismo argumentos en sus diferentes campañas de protección de ríos frente al abuso de la explotación hidroeléctrica. Recordemos que el año pasado conseguimos la primera sentencia firme de nuestro Tribunal Supremo sobre caudales mínimos y los efectos de la energía hidroeléctrica, acerca de varias presas de Unión Fenosa y Navarro S.A. en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara) y que nuestros estudios y recursos han sido decisivos en la primera sentencia que declara caduca una concesión hidroeléctrica por motivos ambientales, en concreto la del Ayuntamiento de Molló (Gerona).

Por otro lado, trabajamos para que se proceda a revisar en profundidad las concesiones actuales, la explotación hidroeléctrica y el propio régimen concesional, sin que valgan argumentos como la antigüedad de la concesión o el pretendido derecho del concesionario a que los contribuyentes le paguemos por no destruir nuestros ríos.

Leer Opinión del Juzgado (inglés)...


En el año 2000 y tras un proceso judicial de casi diez años, se obtuvo una resolución favorable en el caso de ciertas centrales del Alto Tajo (Guadalajara), la primera sentencia sobre caudales ecológicos en España.

Nota de Prensa

AEMS-RIOS CON VIDA logra en el Tribunal Supremo la primera sentencia firme sobre caudales ecológicos, tras 14 años de juicio.

AEMS-RIOS CON VIDA, tras una serie de procedimientos judiciales que se remontan a 1990, ha conseguido la primera sentencia firme en España sobre los caudales ecológicos o aguas que los concesionarios de embalses han de permitir que circulen por los ríos afectados con el fin de intentar mantener los ecosistemas fluviales.

El Tribunal Supremo afirma en su sentencia que mantiene los criterios establecidos en una sentencia anterior de 1999, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, sobre el régimen de explotación de varias centrales hidroeléctricas de Unión Fenosa situadas en el Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara)

Lo que ya es firme es que los caudales mínimos impuestos por la Confederación Hidrográfica del Tajo son “claramente insuficientes” y “no se fundamentan en criterios técnicos o científicos”, algo que deberá remediar sin demora el Ministerio de Medio Ambiente con los cálculos previos necesarios para dar cumplimiento a esta sentencia.

AEMS-RIOS CON VIDA recurrió la concesión dada a Unión Fenosa porque las centrales hidroeléctricas son incompatibles con la conservación del ecosistema fluvial, pues se altera por completo el régimen natural de las aguas, se crea una barrera a las especies ícticas que remontan el río hacia sus lugares de reproducción, transforma el lecho y orillas del río, y las pistas de acceso y las líneas eléctricas degradan los terrenos ribereños del Parque Natural, protegidos por las Directivas de Hábitats y de Aves de la Unión Europea.

Las medidas correctoras impuestas por la Confederación Hidrográfica del Tajo a Unión Fenosa fueron consideradas insuficientes y difíciles de controlar, pues se tiene constancia de que se han turbinado las aguas en pleno estiaje, a pesar de estar prohibido; lo mismo ha ocurrido con las bruscas oscilaciones de caudal, por las que el Tajo pasa de estar casi seco a sufrir grandes avenidas en pocos segundos gracias a las turbinas de las centrales hidroeléctricas. La falta de caudales de mantenimiento, mal llamados “ecológicos”, es algo generalizado en España, debido a la sobreexplotación que eléctricas y regantes llevan a cabo en estos bienes de dominio público.

AEMS-RIOS CON VIDA, Premio Nacional de Medio Ambiente 1998, subraya también las cortapisas jurisdiccionales que ha sufrido a lo largo de estos años, como la incomprensible pretensión de la Abogacía del Estado y de Unión Fenosa de su falta de “interés legal” en la protección de los ríos y el medio ambiente, por lo que se le podría haber impedido iniciar el juicio.

Las resoluciones de Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT):
Expediente 1.
Expediente 2.
Expediente 3.