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Escuela pesca

Equipo

By marzo 31, 2016 No Comments

La Caña

De todo el equipo, lo más importante es la caña de mosca. Por esta razón se ha escrito mucho sobre este elemento, existiendo multitud de opiniones y preferencias.

Ahora bien, de los distintos tipos de cañas que hoy existen, aconsejamos al principiante que adquiera una caña de fibra de carbono o grafito, antes que de bambú refundido o fibra de vidrio. Las cañas clásicas de bambú, construidas artesanalmente mediante la conjunción de seis tiras triagulares en un hexágono, fueron las únicas utilizadas hasta la aparición de las fibras sintéticas modernas. Son auténticas y delicadas joyas que es preferible dejar, en todo caso, hasta alcanzar suficiente dominio de la técnica del lanzado y la pesca a mosca, teniendo en cuenta, además, su elevado precio.

De todas formas, sobre las cañas de bambú conviene hacer alguna aclaración. Utilizando un símil, podemos decir que estas cañas se podrían comparar con un automóvil de otra época, máquinas muy bonitas, majestuosas, con acabado artesanal , …muy caras, muy incómodas, poco prácticas,…, en definitiva, auténticas joyas para exponer en una vitrina… pero no para pescar. Si queremos hacer kilómetros y llegar rápido, será mejor que tengamos un automóvil actual. No es tan bonito, pero es más rápido, práctico, cómodo y barato.

Las cañas de bambú tienen el valor del sentimentalismo, del clasicismo, del romanticismo,… Las de carbono son cómodas, potentes y prácticas, y por ello os las aconsejamos.

Otro material de construcción de cañas que en su momento supuso una gran innovación fue la fibra de vidrio, que nacieron en 1946, cuando los norteamericanos se encontraron con la imposibilidad de importar bambú de China. Los fabricantes de cañas debieron buscar nuevos materiales y encontraron una solución en la fibra de vidrio. Entre las varias desventajas de estas cañas comparadas con las actuales de carbono está su tendencia a que su sección cilíndrica forme un óvalo al doblarse, o su cabeceo en lanzados cortos. Entre sus ventajas con respecto a las cañas de bambú están su inferior peso y la mayor efectividad del clavado, siendo además mucho más baratas y duras.

En realidad, estos tipos de cañas hoy están obsoletos. Existen en el mercado excelentes cañas de carbono a un precio más bajo que cualquiera de las descritas, por lo que is aconsejamos encarecidamente su elección.

El carbono o grafito se viene empleando en la construcción de cañas solamente desde hace unos 30 años, habiendo hoy superado ampliamente en sus prestaciones tanto al bambú como a la fibra de vidrio. Estas cañas son enérgicas, nerviosas y resistentes. Siendo caras las de gama alta, también existen cañas muy asequibles con una excelente relación calidad-precio. Aconsejamos la adquisición de una caña de tanta calidad como permita el bolsillo. Con ello, tendremos una herramienta de pesca para toda la vida, evitando comprar dos veces.

Ahora bien, no todas las cañas tienen la misma acción. Básicamente, pueden ser de acción lenta o parabólica, media o semi-parabólica, o bien rápida o de punta. La elección de una u otra acción dependerá del tipo de pesca pero sobre todo de los gustos y la manera de lanzar de cada cual.

  • Las cañas de acción parabólica en el lanzado trabajan en toda su longitud.
  • Las de acción media trabajan en sus dos tercios superiores.
  • Las de acción de punta trabajan en su tercio superior.

Estos tipos responden a distintas concepciones de la pesca y el lanzado. La acción lenta o media, propia de la escuela inglesa hace hincapié en la suavidad de la posada, lo cual probablemente tiene mucho que ver con el tipo de pesca que se realiza en las suaves corrientes calcáreas de los ríos de ese país. En contraste, la acción rápida propia de la escuela norteamericana pone el acento en proyectar moscas de mayor tamaño y conseguir rápidos lanzados para que el señuelo permanezca en el agua el mayor tiempo posible, con menor preocupación por una suave presentación, lo cual quizá tiene algo que ver con los habitualmente torrentosos cursos donde pescan.

Por otra parte, la escuela francesa es más proclive a la acción lenta.

Aconsejamos al principiante la elección de una caña de acción media. Estas cañas facilitan el aprendizaje del lanzado y la suavidad de la posada, siendo, por otro lado herramientas polivalentes perfectamente útiles para diferentes situaciones y técnicas de pesca.

Respecto a la longitud de las cañas de mosca, hay que decir que se mide normalmente en “pies”, medida inglesa que equivale a 30,48 cm. Las cañas de 9 pies o más son para ríos grandes. Tienen la ventaja de facilitar el lanzado y las derivas largas.

Las cañas cortas facilitan la pesca y los movimientos en ríos pequeños rodeados de vegetación. La tendencia actual es fabricar cañas cada vez más cortas y rápidas. Para pescar la trucha en los ríos de nuestro país aconsejamos al principiante una caña de 8 a 9 pies para línea 4 o 5.

En cuanto a la línea de mosca, los fabricantes actualmente indican el número de línea adecuado para las cañas que construyen. Debemos elegir una línea del número apropiado a la caña que tenemos. Lo más adecuado es seguir las indicaciones recomendadas por el fabricante, que etiqueta sus cañas con las siglas AFTM o con el signo seguido del número de líneaadecuado a la caña.

El tipo de empuñadura es una elección muy personal. En el mercado podemos encontrar cañas con empuñadura en forma de cigarro puro o de ánfora. No obstante, recomendamos por su comodidad la de cigarro puro, por otra parte la más común en las cañas de los números indicados.

Por lo que se refiere al portacarretes, decir que existen dos tipos básicos, de rosca y de presión, siendo más común el primero en los números de cañ a recomendados. Entre los de rosca, preferimos los de sujección a la parte superior del portacarretes porque minimizan en alguna medida los golpes sobre el carrete.

De todas maneras, esto no debería tener mucha importancia ya que ante todo debemos tratar la caña con cuidado, evitando dejarla sobre el suelo de cualquier forma.

Para terminar, unos últimos consejos sobre la caña de mosca:

  • Cuando vayamos a comprar nuestra caña, es bueno hacerse acompañar de un pescador de mosca experimentado, para que él también la pueda probar.
  • Mira meticulosamente el estado y colocación de las anillas, la sujección del carrete, el empalme de los distintos tramos, etc.
  • Monta y desmonta la caña no una sino por lo menos un par de veces.
  • Prueba la caña con un carrete y una línea adecuados.

Bien, amigos, esperamos que con esta información el tema de las cañas os haya quedado algo más claro.

El Equipo

Muchos principiantes resultan frustrados por su primera equivocación: el equipo, adquirido sin el consejo de un entendido, dificulta de tal manera la iniciación que sólo los más tenaces perseveran. En realidad, procediendo correctamente es posible evitar estos errores. La principal dificultad que encuentra el novel en la pesca a mosca es que, antes de efectuar sus primeros lanzamientos en el río, ha de resolver un problema que por otra parte es uno de los más difíciles: LA ELECCIÓN DEL EQUIPO.

Caña, carrete, línea, bajo de línea y mosca han de formar un conjunto bien compensado para un óptimo manejo. Además, el equipo debería de ser adecuado al entorno que queremos pescar, al estilo de pesca, a las condiciones habituales del agua y del clima, especialmente del viento. De ahí también la importancia de dejarse asesorar por un entendido.

¿CON QUÉ PARTE DEL EQUIPO SE HA DE COMENZAR?

La respuesta a esta pregunta puede sorprender a más de un pescador experimentado. No se ha de comenzar por la caña, ya que la selección de ésta depende de muchos factores que es necesario aclarar previamente. Veremos por qué:

Para comenzar correctamente se ha de ir al elemento más esencial, la mosca. Lo primero que debemos preguntarnos es qué tamaño tienen las moscas que normalmente emplearemos, ya que esto nos aclarará las exigencias de la línea que ha de transportarlas.

Veamos: una mosca de mayo en anzuelo del número 8 o 10 se ha de lanzar de forma muy diferente que un díptero del 18 o 20. Tampoco es lo mismo pescar con ninfa 16 sin lastrar que con una del 14 que hemos lastrado para conseguir que profundice más rápido.

Si partimos de la base de que una mosca pequeña, que ofrece poca resistencia al aire puede ser manejada con una línea relativamente ligera llegaremos a la conclusión de que el lanzamiento de moscas pesadas y de los modelos grandes necesitarán de una línea más pesada.

En el siguiente cuadro veremos la coordinación de pesos de la línea con la mosca:

Moscas secas, ninfas y ahogadass

Tamaño del anzuelo,

12 o menor

Líneas

2, 3, 4 y 5

Moscas secas, ninfas y ahogadas

Tamaño del anzuelo,

12 o mayor

Líneas

5, 6 y 7

Moscas voluminosas y moscas lastradas

Tamaño del anzuelo,

8 o mayor

Líneas 
7, 8 
o más

Visto esto, podemos decir que una mosca de fácil lanzamiento (pequeña y con poco peso) requiere una línea ligera, y una mosca más difícil de lanzar (grande, peluda o lastrada) necesitará de una línea más pesada.

El pescador que va a utilizar preferentemente moscas secas normales y ninfas con poco lastre habrá de decidirse por una línea del 4 o 5. El pescador que emplea moscas grandes o ninfas lastradas necesitará líneas del 5 o 6; y el que pretenda lanzar “streamers” y quiera manejarlos en fuertes corrientes escogerá preferentemente líneas del 7 o más.

No aconsejamos que el novel empiece utilizando líneas del 2 o 3, ya que son más  difíciles de lanzar.

Una vez escogido el número de línea que necesitamos hemos de ver cuál es la forma más conveniente.

De los muchos perfiles que existen, nos centraremos en los cinco que actualmente ofrecen la mayoría de los fabricantes.

LÍNEA PARALELA
LEVEL (L):
Su calibre no varía en toda su longitud, o sea que tiene la misma forma que un cordón de grosor uniforme. No la aconsejamos al principiante.

CABEZA LANZADORA. SHOOTING, o HEAD TAPER (WF):
Especial para efectuar lanzamientos muy largos. Poco adecuada para un equipo básico, es necesaria mucha experiencia en el lanzado para poder manejarla. Se utiliza para proyectar moscas grandes o muy pesadas como ciertos “streamers”.

LÍNEA DE DOBLE HUSO.
DOUBLE TAPER (DT):
Es una línea paralela con diámetro decreciente en ambas puntas. Se puede considerar un tipo “todo terreno”, muy adecuada para las distancias cortas y medias, aunque en buenas manos también sirve para proyectar moscas a 25 o 30 m. de distancia.

Permite la realización de muchas variantes del lanzado y la deriva (lances rodados, curvos, lances “spey”, rectificados o “mendings”, etc.)

LÍNEA DESCENTRADA 
WEIGHT FORWARD (WF):
Tiene el peso adecuado a la caña concentrado sólo en los 9 primeros m. Recomendada por muchos profesores y fabricantes como la más adecuada para el novel. No estamos de acuerdo con ello, ya que requiere el manejo de una apreciable longitud de línea y sólo permite potenciar el lanzado de tiro o disparo de la línea, pudiendo dificultar o soslayar el aprendizaje de una variedad de lanzados y técnicas de pesca.

Por todo ello, te recomendamos la adquisición de una línea de “doble huso” (DT), que además podrás dar la vuelta y emplear por el otro extremo se deteriore.No conviene escatimar demasiado en la línea, ya que es uno de los elementos más importantes del equipo, aunque tampoco es conveniente comprar una línea de alta calidad sólo para estropearla en el proceso de aprendizaje.

PESO 
Básicamente, existen líneas flotantes (F), hundidas (S), flotantes de punta hundida (SF). Para el aprendizaje del lanzado y la pesca de la trucha deberás emplear una línea flotante.

COLOR 
Te recomendamos una línea de color llamativo, amarillo o naranja flúor, ya que estos colores se ven mejor en el agua y en el aire, facilitando el seguimiento del lanzado, la posada y la acción de pesca.

Con todo lo dicho, una línea con las características recomendadas se denominará DT (4 o 5) F.

HABLEMOS DE LA CAÑA
Ahora que ya sabemos qué línea vamos a usar para transportar la mosca podemos ver qué caña vamos a necesitar.

Realmente, su elección se limita sobre todo a elegir su longitud. Partiendo del supuesto de que hemos elegido una línea 5, habremos de escoger una caña indicada a su manejo.

Como se ha dicho, actualmente los fabricantes de cañas indican cuál es el número de línea más adecuado. Pondremos un ejemplo de ello:

8″ AFTM-6 ó #6.  Que quiere decir:
8″, en pies (2.40 m.) AFTM-6 ó #6, línea del 6.

La acción de la caña elegida, la relación entre la curva de flexión y la velocidad dependen principalmente de la forma de lanzar y pescar de cada uno.

Las curvas de flexión de las cañas parabólicas son adecuadas para todas las formas de pescar.

EL ENTORNO DEFINE EL LARGO DE LA LA CAÑA
La selección de la longitud de caña adecuada depende exclusivamente de la froma de pescar -desde dentro o desde la orilla del río-, de las características del río y de la distancia habitual de pesca.




Las indicaciones de la siguiente tabla son meramente orientativas:

Pesca 
dentro del agua

Río sin obstáculos

Longitud 
2,00-2,70 m

Pesca 
dentro del agua

Ríos enmarañados

Longitud
1,50-2,10 m

Pesca desde la orilla (agua y vegetación normales)

Anchura del río menos de 15 m.

Longitud
2,40-2,70 m

Pesca desde la orilla (pendientes y obstáculos atrás)

Anchura del río más de 15m.

Longitud
2,70-3,00 m

Aguas paradas, orilla lisa y vegetación normal

Pequeños lagos o estanques

Longitud
2,60-3,00 m

Aguas paradas (orillas con ligera pendiente y vegetación normal)

Embalses y lagos

Longitud
2,80-3,30 m

Esta tabla muestra una clara preferencia por las cañas largas, dado que éstas trasladan la línea a mayor altura y permiten sobrepasar con más facilidad los obstáculos. También facilitan el lanzado.

Para el principiante, el manejo de una caña corta es más difícil y puede suponer un mayor esfuerzo de concentración.

PERO, AHORA NOS FALTA EL CARRETE
Evidentemente, el carrete debe escogerse al final, teniendo en cuenta dos factores: la capacidad y el peso.

Por lo que hace a la capacidad, el carrete ha de poder alojar la línea escogida más un mínimo de 20 o 30 m. de línea posterior de reserva (backing).

Como el carrete no tiene sólo la función de contener la línea, sino también de contrapeso en la acción de palanca de la caña, su peso ha de ir en consonancia con el de ésta. En realidad, el peso del carrete debería ser semejante al de la caña, con un margen tolerable del 10 %. A modo orientativo, la siguiente tabla detalla el peso aproximado de cañas de distintas longitudes y números.

LONGITUD DE LA CAÑA

LÍNEA

PESO

150-210 cm.

AFTM 4-5

80 g.

210-225 cm.

AFTM 5

100 g.

225-240 cm.

AFTM 5-6

130 g.

240-260 cm.

AFTM 6-7

150 g.

250-270 cm.

AFTM 5-6

150 g.

250-270 cm.

AFTM 7

160 g.

Por su mayor peso, no se aconseja el empleo de carretes automáticos para cañas de números bajos. Los amantes de la recuperación rápida de la línea harían bien en adquirir un carrete multiplicador, naturalmente adaptado a la correspondiente caña, si bien hay que decir que estos modelos suelen ser más caros.

AL FINAL, LA COLA DE RATA, … EL BAJO DE LÍNEA
Existe una regla básica aceptada por muchos pescadores de mosca: la longitud del bajo de línea ha de ser como mínimo igual a la longitud de la caña. Si se trata de una caña muy corta puede aumentarse un poco la longitud del bajo.

En realidad, la longitud de la cola de rata depende del tipo de río a pescar. El bajo de línea de 2,7 m. se utiliza preferentemente en en ríos pequeños, mientras que en ríos mayores se emplean bajos de 3,2 m. o más En ríos de alta montaña, donde importa más la precisión y el control de la mosca que una posada suave, se puede acortar el bajo hasta 1,50 m.

Finalmente, un elemento muy importante, podría decirse que imprescindible, son las gafas polarizadas, que nos servirán tanto para descubrir con más facilidad a los peces como para proteger nuestros ojos de eventuales “moscazos”. En cuanto a las orejas, aparte de la gorra o el sombrero, aún no se han inventado protectores para mantenerlas a salvo de nuestros anzuelos.

Bien amigos, creemos que con estas explicaciones sobre el equipo de pesca sabremos como hemos de dar los primeros pasos correctamente.

Tipos de líneas