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Escuela pesca

Imitaciones

By marzo 31, 2016 No Comments

Identificación básica de los insectos del río

Todos sabemos que uno de los alimentos básicos de las truchas son los insectos, acuáticos o terrestres.

Cualquier pescador, por muy poca habilidad que tenga, puede llegar a confeccionar sus propias imitaciones de insectos artificiales. Quien no quiera complicarse la vida optará por aprender a montar unos modelos sencillos con los que tendrá, en parte, solucionado el problema. El pescador más inquieto intentará evolucionar en esta especialidad e irá realizando montajes cada vez más complicados y efectivos. Desde un punto de vista práctico, la mejor solución para el principiante puede ser la primera, pero por otra parte el montador inquieto y evolutivo seguramente llegará a experimentar más satisfacciones que el pescador puramente pragmático.

De una manera muy práctica, vamos a explicaros como podemos identificar los insectos que come la trucha y como se pueden o se han de imitar para conseguir unas imitaciones aparentemente naturales a sus ojos. Desterraremos el nombre de mosquitos y, a partir de ahora, llamaremos moscas a estas imitaciones.

Existen muchos tipos de moscas. Sólo vamos a hablar de las más importantes, las básicas, que podemos encontrar en cualquiera de los ríos de nuestra comarca.

Nos referiremos solamente al orden del insecto. Orden es la palabra que los científicos usan como el primer nombre de una determinada especie, en este caso de un insecto, de una mosca. Por ejemplo, los escarabajos forman parte del orden de los coleópteros y las moscas comunes se encuentran pertenecen al orden de los dípteros

Entre los órdenes más importantes para la pesca se encuentran las efémeras (orden Ephemeroptera); las moscas de las piedras (Plecoptera); los TRICÓPTEROS (Tricoptera) y los DÍPTEROS (Diptera).

 

EFÉMERAS:



Tienen colas llamadas “cercos”, más largos que el cuerpo y articulados; parte posterior del cuerpo, abdomen, segmentado; dos grandes alas anteriores, transparents u opacas, y dos más pequeñas posteriores, ambas venadas. Las alas están en posición plegada y levantada perpendiculares al cuerpo.

Las efémeras son fácilmente identificables por sus largas colas. De las alas sólo se distinguen las anteriores. Si son subimagos (insecto joven), recién emergidos del fondo del río, los veremos volar dificultosamente, como si no tuvieran fuerzas, posándose en la vegetación de la ribera. Aquí permanecerán hasta hacer su metamorfosis en imago (insecto adulto), que es cuestión de pocas horas.

Si son imagos los que vuelan les veremos formar bandadas que permanecen prácticamente en el mismo lugar. Los machos esperan a las hembras para celebrar el apareamiento y una vez consumado, las hembras bajan al agua para poner los huevos, muriendo sobre ella la mayoría de las veces. Es la postura de mosca muerta (spent, que dicen los pescadores), el único momento en que las alas se posan planas sobre la superficie del agua. Esta fase suele propiciar grandes cebas de los peces.

 

MOSCAS DE LAS PIEDRAS:



Tienen cuatro alas que en reposo se repliegan sobre el abdomen, dos antenas, dos colas cortas. Son las denominadas dragas, llamadas moscas de las piedras porque los adultos dejan las envolturas o exhuvia de ninfa agarradas a las piedras donde realizan la metamorfosis.

Son moscas características. Si las observamos veremos que tienen un vuelo muy torpe y lento, mostrando claramente sus cuatro alas muy separadas y visibles, lo que contrasta con su aspecto en reposo con las alas replegadas. No forman grupos. Las hembras depositan los huevos con un toque brusco y algunos posteriores en la superficie del agua para elevarse después. Cuendo eso ocurre se suelen producir importantes cebas de las truchas, aunque estos momentos se dan muy pocas veces a lo largo de la temporada. Son moscas que encontraremos en pleno verano en aguas muy puras.

 

TRICÓPTEROS:



Con cuatro alas peludas y opacas que en estado de reposo cubren totalmente el cuerpo formando una , “V” invertida; dos antenas muy largas; cuerpo normalmente peludo. En fase de larva, son conocidos como “canutillos” por los pescadores.

Estas inquietas moscas revolotean próximas a la superficie del agua o a la vegetación circundante formando grupos numerosos a última hora del día y también a la madrugada.

 

DÍPTEROS:



Tienen dos alas transparentes que cubren el cuerpo o corren planas pero divergentes por encima de él. En este grupo se incluyen las moscas comunes o los típicos mosquitos de todos conocidos.

Bien, esperamos que este resumen os ayude a diferenciar un orden de otro, para que podáis empezar a introduciros en el mundo de la entomología

Los componentes de una mosca artificial

Una simple pluma y quizá un poco de lana de color enrollados sobre un grueso anzuelo, seguramente fueron los únicos componentes de la primera mosca artificial. Con el transcurso del tiempo, el arte del atado o montaje de moscas artificiales ha ido ganando complejidad. Hoy se emplean infinidad de materiales, aunque la tentendencia actual es simplificar al máximo los componentes utilizados, haciéndose por contra más complejo el concepto, la idea que lleva a la realización de un determinado modelo.

Para que cualquier montador pueda seguir las instrucciones de tal o cual montaje se han denominado las diversas partes o elementos constituyentes de las moscas. De esta forma podemos entendernos en un lenguaje común a todo el mundo. Esta nomenclatura se refiere a las cuatro secciones en que se considera dividida una mosca: COLA, CUERPO, ALAS Y CABEZA. Cada una de estas secciones puede constar de alguna de las partes o elementos siguientes:



Cola

Exhuvia
Cercos o colas
Saco ovíparo
Cercos o cola

Abdomen

Cuerpo
Sobrecuerpo
Anillado o Brinca

Tórax

Saco Alar
Alas
Patas

Cabeza

Ojos
Antenas

No todos los elementos son comunes a todos los tipos de moscas. En general, la más dotada de de ellas es la mosca de salmón y la de menos, la de black bass.

A continuación se relacionan los diversos materiales más comunmente utilizados en la confección de las moscas artificiales. Entre paréntesis y en cursiva figura el nombre en inglés de los que se relacionan por primera vez con objeto de facilitarte su identificación en catálogos, especialmente para los que no tengan gran conocimiento de esta lengua.

PUNTA (TIP)
Tinsel plano ovalado; floss; hilo metálico (wire) plateado o dorado.

APÉNDICE (TAG)
Yarn; varios tipos de plumas; tinsel.

COLA (TAIL) 
Manojo de fibras de hackle; pelos de animales; raquis (cañón de pluma); porciones de pluma de gallo, o aves acuáticas; fibras de pluma de marabú; “pelo” de nylon; fibras de pluma de cresta y pluma de faisán.

SACO OVÍPARO (EGG SAC)
Dubbing, floss, chenille.



CUERPO (BODY)
Seda, dubbing de pelo o poly adobado o retorcido, tinsel, porciones de pluma, pelo enrrollado y recortado posteriormente, nylon, rafia.
SOBRE CUERPO (OVERBODY)
Porciones de pluma, pelos agrupados, floss; tinsel, látex o cordones plásticos, plumas de marabú.

TÓRAX (THORAX)
Dubbing de pelo o poly, plumas

SACO ALAR (WING CASE)
Porciones de pluma, poly, rafia

ANILLADO o BRINCA (RIB)
Tinsel plano, redondo u oval, seda; monofilamento de nylon; pelo de animal; pelo de cola de animales.

PATAS (LEGS)
Fibras de hackle; hackles recortados; tiras de goma.

COLLAR (HACKLE)
Pluma de cuello de gallina o gallo, pluma de riñonada de gallo; plumas de pecho o de costado de aves acuáticas o de bosque, pelo de anumal, plumas de lomo de faisán.

ANTENAS (HORNS)
Fibras de plumas; pelos de animales.

CRESTA o CÚSPIDE (TOPPING)
de pluma; pluma de marabú.

COSTADO (SHOULDER)
Puntas de hackle; plumas de cuerpo de ave.

ALAS (WINGS)
Porciones de pluma de ala y costado de aves; bucktail (piel de cola de cabra); hackles; porciones de pluma de cuello de ave; pelo artificial; pelo del cuerpo o de la cola de animales; plumas de costado de aves.

ALAS INCIPIENTES (WINGS STUBS)
Puntas de hackle; pelos de animales; porciones recortadas de plumas.

CABEZA (HEAD)
Seda enrrollada, dubbing, bolas metálicas o plasticas.

OJOS (EYES)
Laca (pintados); de cristal; chintetas coloreadas.

Los útiles del montador de moscas artificiales

Hace muchos años que el hombre practica el montaje de moscas artificiales. La primera cita que encontramos en España data de 1624, en el Manuscrito de Astorga, de Juan de Bergara. Con todo el tiempo transcurrido, la confección de moscas para la pesca ha ido alcanzando mayor complejidad, utilizando métodos, técnicas, materiales y útiles cada vez más avanzados, si bien en buena medida se sigue basando en unos cuantos elementos clásicos indispensables (hilo, plumas, pelo,…).

Respecto a los útiles de montaje, es cierto que se pueden montar buenas moscas prescindiendo de casi todos ellos. Todavía existen montadores en España, Escocia y otros países que lo hacen en la mano, tan usando tan sólo unas tijeras. Nosotros utilizaremos unos cuantos que se consideran imprescindibles para aprender y conseguir montajes de calidad:

 

  1. Tabla de trabajo.
  2. Lámpara.
  3. Torno.
  4. Tijeras.
  5. Pinza de hackle.
  6. Portabobinas.
  7. Punzón o aguja de dubbing.

La selección de la mosca por el novel

Qué mosca pongo?. Es la invariable pregunta que siempre hacen los noveles nada más llegar al río

Y es que uno de los mayores problemas que plantea la pesca con sedal pesado es saber qué artificial servirá para engañar a las truchas en un momento determinado.

Vamos a dar unas normas generales para que puedas seleccionar con cierto conocimiento la mosca que vas poner.

Lo primero que deberíamos hacer es observar lo que está ocurriendo en el río, si se observan peces apostados, si están alimentándose, si hay insectos sobrevolando el agua o posados en la vegetación de la orilla, …

En principio podríamos poner una mosca “probable”, parecida a alguna de las que vuelen. Como norma general, las moscas de principio de temporada serán en general oscuras y más grandes, para hacerse más pequeñas y claras.

El hábitat es determinante: río con fondo de piedras, arenoso, con vegetación acuática,… Cada especie de mosca tiene su hábitat y su nicho, de forma que no encontraremos por ejemplo dragas en un río arenoso. Si no vemos moscas volando en el río siempre tenemos el recurso de emplear moscas de conjunto:Wickham’s Fancy, French Tricolor, Red-Tag,… y otras sobradamente conocidas.

Pero no te duermas con estas imitaciones si no dan resultado. Se trata de pescar un rato con ellas, muchas veces sólo para calmar un poco la impaciencia, el ansia de pescar. Después de esto debes tratar de poner todo tu poder de observación para saber qué pasa en el río.

Veamos algunos casos que se nos pueden presentar:

  1. Las truchas están cebándose a la única mosca que vuela en ese momento.
  2. Las truchas sólo comen una de las muchas moscas que vuelan.
  3. Las truchas se ceban en varias de las moscas que vuelan
  4. Las truchas se ceban en algo que no logramos distinguir.

Ahora intentaremos aclarar estos casos:

Primer caso
Si la trucha se ceba a la única mosca que existe en aquel momento el caso es sencillo. Se trata de capturar una de esas moscas para observarla desde distintos ángulos y sobre distintos fondos (contra el agua, contra un fondo oscuro, contra el sol,…). Possiblemente presente diferentes tonos en cada una de lasw formas observadas, pero tampoco el color es lo más importante. Por orden de importancia debemos fijarnos muy bien en el tamaño, tipo de insecto, postura en el agua y, por último, en el color.

Segundo caso
Ahora se complica la elección, dado que vuelan distintas moscas y te es prácticamente imposible saber cuál es la escogida por las truchas. ¿Qué puedes hacer?

Puedes aproximarte lo más que puedas a uno de los peces que están comiendo e intentar averiguar lo que come. Unos pequeños prismáticos pueden ayudarte, pero es más económico armarse de paciencia e intentar acercarse más a la trucha. Desde unos pocos metros no nos será difícil ver lo que come.

Cuando hemos conseguido ver qué es lo que come la trucha, no tenemos más que buscar en nuestra caja y poner una mosca parecida en tamaño y apariencia a ese insecto,… si es que tenemos algo parecido en la caja. La frustración de no encontrar la artificial adecuada a menudo es lo que va haciendo la caja de moscas del pescador.

Supongamos que hemos encontrado en nuestra caja una mosca muy parecida a la que vuela, la ponemos, la lanzamos al pez, y éste sube, parece que la va a coger … pero en el último momento se da la vuelta y la rechaza. Tendremos que probar más veces para asegurarnos que la deriva ha sido natural, etc. Si la trucha sigue sin responder, está claro que la presentación falla, seguramente la posición de nuestra artificial en el agua sea distinta que la de la mosca natural.

Podemos estar pescando con una mosca seca posada sobre los cercos y el hackle cuando la trucha en realidad come esa mosca placada en la superficie o incluso unos centímetros por debajo de la misma. O por el contrario, puede ser que la trucha esté comiendo subimagos posados sobre sus patas y cercos y desdeñen nuestra imitación que flota con el cuerpo posado en el agua. Quizá pescamos con una mosca ahogada convencional y la trucha come adultos moribundos en “spent”.

A veces sólo se trata de impermeabilizar la mosca (nunca echéis impermeablizante sobre una mosca mojada) o de posarla con más suavidad; otras veces habrá que cambiarla. La postura de la mosca en el agua siempre es fundamental.

En cualquier caso una correcta presentación de la mosca siempre se basa en el seguimiento y control de la misma en la corriente, lo cual muchas veces implica lanzar y pescar bastante cerca en un radio de 6m.

Tercer caso:
Se trata normalmente de días de fortuna, cuando los pescadores mediocres presumen de pescar mucho. Son días en que cualquier mosca que anudemos al bajo va a producir capturas, lo que supone una excelente oportunidad de aprender a presentar la mosca, clavar y cobrar

Cuarto y último caso:
Días que, produciendo los clasicos “bolos” o “roscos”, al mismo tiepo son apasionantes. No se ve nada en el río pero las truchas se ceban como si fueran bogas. Puede ser por ejemplo que estén comiendo moscas muy pequeñas en la película superficial, en cuyo caso podemos poner una ahogada, una seca que flote poco o una ninfa, y manejarla cerca de la superficie. Los fanáticos de la mosca seca en estos casos a menudo se sirven de moscas sin hackles, ya que suelen dan buenos resultados.

Si los peces comen en la misma superficie, podría tratarse de pequeñas hormigas, o quizá de algún diminuto coleóptero.

En este caso te recomendamos una Red-Tag, una Altière, una doble collera, o simplemente una “cosa” negra sin hackle, preferentemente con el cuerpo de pluma de pavo real y bien impermeabilizada. Habrás de pescar muy cerca, ya que estas moscas, montadas en anzuelos del 18 o 20, son generalmente poco visibles

Ahora fuera de todo esto, y para que veas que en esto de la pesca a mosca no existen reglas absolutas, vamos a hablar de dos moscas que se han de emplear haciéndolas “dragar”, es decir, provocando una pequeña estela, con una deriva dirigida, más rápida que la deriva “muerta” o natural, lo cual se contrapone a lo que hay que hacer con todas las otras imitaciones, que han de derivar de forma natural, como si no estuvieran sujetas a ningún sedal. Estas artificiales son los las moscas de las piedras o dragas, lospérlidos o plecópteros, así como, ocasionalmente, los tricópteros.

 

Esperamos que estos consejos os sean de utilidad, pero recordad lo primordial: hay que “escuchar” atentamente lo que el río nos “diga”, ya que todo está escrito en él. Sólo haciendo esto demostraréis ser más inteligentes que los peces.

Equipo
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