Los tratamientos antipulgas para mascotas están dañando los ecosistemas fluviales
José Alfredo Fernández Ramos
«La disminución de los peces está ocurriendo en todas partes. A menudo se culpa a las plantas hidroeléctricas, a las aves o a los agricultores. Pero también hay razones que nos acompañan en nuestros paseos y que ladran.»
—Rolf Frischknecht (2025)
Recientemente, una investigación en el Reino Unido ha revelado que los tratamientos antipulgas utilizados en mascotas están contaminando los ríos del país. En un reportaje de la BBC, se explica: «Enviamos al veterinario y conservacionista Sha McCormac a investigar. Todo ser vivo necesita agua, ya sea para vivir, beber, alimentarse o incluso respirar. Nuestros ríos suministran esa agua a casi cada rincón del país, sustentando a la mayoría de la fauna del Reino Unido. Sin embargo, también están llenos de contaminantes que se están esparciendo por toda nuestra nación.»
«He sido veterinario durante casi 15 años, pero recientemente mi industria se ha visto sacudida por un nuevo hallazgo. Los tratamientos que usamos para proteger a las mascotas de los parásitos están contaminando los ríos del Reino Unido. Estos productos, disponibles en supermercados y tiendas de mascotas, contienen sustancias como fipronil e imidacloprid. Si tienes una mascota, es posible que los hayas utilizado recientemente. Basta con aplicar el líquido en la parte posterior del cuello del animal para que lo proteja durante 28 días, eliminando cualquier pulga o garrapata con la que entre en contacto.»
«El problema es que no solo matan pulgas y garrapatas: eliminan cualquier insecto. Se estima que una sola gota de estos productos puede matar 25 millones de abejas y, una vez en el agua, sus compuestos pueden desplazarse más de un kilómetro río abajo», advierte McCormac.
Según la BBC, el profesor David Goulson, de la Universidad de Sussex, ha estudiado durante décadas el impacto de los pesticidas en los insectos del Reino Unido y ha supervisado múltiples investigaciones sobre la presencia de estos compuestos en el medio ambiente.
«Cuando analizamos los datos, encontramos que el 99% de los ríos en Inglaterra contenían fipronil y el 66% también presentaban imidacloprid. Esto significa que dos insecticidas altamente tóxicos están circulando por nuestros ríos. (…) En el Reino Unido existen miles de especies de insectos acuáticos nativos y, en Inglaterra, prácticamente todas están sumergidas en una ‘sopa’ de neurotoxinas desde su nacimiento hasta su muerte.»
Impacto del fipronil en los ecosistemas acuáticos
El fipronil es un insecticida de amplio espectro que actúa sobre el sistema nervioso central de los insectos, bloqueando los canales de GABA (ácido gamma-aminobutírico). Esto provoca hiperexcitación neuronal y, finalmente, la muerte. Sin embargo, su uso tiene consecuencias devastadoras para los ecosistemas acuáticos, afectando tanto a insectos como a peces.
Daños en los insectos acuáticos
Incluso en concentraciones muy bajas, el fipronil causa una alta mortalidad en insectos acuáticos, especialmente en especies como efemerópteros, plecópteros y tricópteros. Además, interfiere en su desarrollo larvario y metamorfosis, alterando sus patrones de alimentación y reproducción. En muchos casos, su impacto es tan severo que puede provocar la desaparición total de poblaciones de insectos beneficiosos, con repercusiones en toda la cadena trófica.
Efectos en los peces
El fipronil es altamente tóxico para los peces, especialmente en sus etapas juveniles. Su efecto neurotóxico genera desorientación, dificultades para nadar y alteraciones en el comportamiento. Además, una exposición breve puede causar una alta mortalidad. La bioacumulación en los tejidos aumenta los efectos a largo plazo, poniendo en riesgo a especies depredadoras e incluso a los humanos que consumen pescado contaminado.
Consecuencias en el ecosistema
El impacto del fipronil no se limita a los organismos directamente expuestos. Al eliminar insectos acuáticos esenciales en la dieta de los peces, se interrumpe la cadena trófica y se reduce la biodiversidad. Sus metabolitos, productos de su degradación, también son tóxicos y pueden persistir en los sedimentos durante largos períodos, prolongando sus efectos en el tiempo. Además, especies terrestres que dependen de estos insectos para su alimentación también pueden verse afectadas.
Conclusión
La alta toxicidad y persistencia del fipronil lo convierten en una grave amenaza para los ecosistemas acuáticos. Incluso pequeñas cantidades pueden generar impactos devastadores a múltiples niveles, alterando el equilibrio natural y poniendo en riesgo la biodiversidad. Es fundamental regular estrictamente su uso en zonas cercanas a cuerpos de agua para evitar daños irreversibles en el medio ambiente.
Los tratamientos antipulgas y su impacto en los ecosistemas fluviales
El River Wire Trust y su jefa de ciencias, la Dra. Heather Stott, han realizado un estudio sobre los insectos acuáticos, informa la BBC. La investigación revela que la mayoría de los ríos presentan una mayor concentración de toxinas aguas abajo de las plantas de tratamiento de aguas residuales.
El estado de salud de los ríos se evalúa a través de la presencia de macroinvertebrados bioindicadores, cuya abundancia es un reflejo de la calidad del agua. Los resultados muestran que las zonas aguas arriba, menos expuestas a contaminantes, presentan una biodiversidad más saludable.
Para profundizar en el impacto de los pesticidas, Heather Stott y su equipo analizaron 30 sitios a lo largo de un río cercano a áreas urbanas. Descubrieron que el 75% de los puntos de muestreo contenían fipronil y/o imidacloprid, y que la mayoría de las zonas situadas aguas abajo de las plantas de tratamiento de aguas residuales presentaban niveles especialmente altos de estos pesticidas.
La diferencia entre las zonas altas y bajas del río es alarmante. Apenas se encuentran estuches de tricópteros, y aunque hay efémeras, su número es significativamente menor. Estos macroinvertebrados son extremadamente sensibles a las neurotoxinas, lo que evidencia un problema crónico en la calidad del agua.
Los efectos de los pesticidas en otras especies
Los insectos no son las únicas víctimas de estos productos químicos. En 2013, un estudio en los Países Bajos reveló que la población de aves se redujo en un 30% en áreas donde se detectaron pesticidas en el medio ambiente. Esta investigación se ha citado como prueba de que estos compuestos pueden destruir la base de la cadena alimentaria.
Sin insectos, desaparecen los vertebrados que dependen de ellos y, a su vez, muchas especies de plantas que requieren de los invertebrados para su ciclo de vida. La pérdida de los invertebrados en los cursos de agua podría desencadenar un colapso total del ecosistema.
Respuesta gubernamental y de la industria veterinaria
Según la BBC, el gobierno del Reino Unido ha reconocido que, aunque estos pesticidas protegen la salud animal y humana, es necesario evaluar sus impactos ambientales. Por ello, ha creado un grupo de expertos para analizar cómo reducir mejor la contaminación por productos farmacéuticos en los ríos del país.
La industria veterinaria también ha entrado en debate. En el Reino Unido, la venta de tratamientos antipulgas genera aproximadamente 700 millones de libras al año y se considera una parte esencial del cuidado de las mascotas.
La Dra. Anna Judson, presidenta de la Asociación Veterinaria Británica, señala:
«Hemos dependido de tratar a nuestras mascotas todos los meses contra parásitos. Pero, con esta nueva evidencia, ¿creemos realmente que es necesario seguir haciéndolo de la misma manera?»
«Estos medicamentos son herramientas valiosas para prevenir y tratar infestaciones. Sin embargo, los veterinarios debemos adoptar un enfoque basado en el riesgo, proporcional y dirigido. Podemos ajustar los tratamientos según patrones estacionales: en invierno, por ejemplo, las garrapatas son menos activas. Además, muchos gatos hoy en día viven exclusivamente en interiores y no necesitan tratamientos constantes. La clave es usar estos productos de manera responsable para minimizar su impacto ambiental.»
El alcance de esta contaminación es preocupante. Pocos imaginan que unas gotas aplicadas en el cuello de un perro pueden terminar contaminando significativamente los ríos. Sin embargo, gran parte del producto se elimina al bañar a la mascota o al entrar en contacto con superficies que luego se limpian con agua, terminando en el sistema de alcantarillado y, finalmente, en los ríos.
La normativa de la Unión europea y el fipronil
El fipronil es un insecticida cuyo uso en la Unión Europea está sujeto a estrictas regulaciones debido a sus riesgos ambientales y para la salud. En 2013, la UE prohibió su aplicación en cultivos por considerarlo una amenaza grave para las abejas.
En el ámbito de los biocidas, el fipronil estuvo aprobado para su uso en productos del tipo 18 (insecticidas, acaricidas y productos para controlar otros artrópodos) hasta el 30 de septiembre de 2023. Tras esa fecha, su autorización expiró, y su uso en biocidas quedó prohibido en la UE.
En enero de 2024, la Comisión Europea ajustó los límites máximos de residuos de fipronil en ciertos productos, como la caña de azúcar y tejidos grasos de animales, para facilitar el comercio con países donde su uso sigue permitido. Sin embargo, estos límites se establecieron tras evaluaciones que confirmaron la seguridad para los consumidores europeos.
Alternativas seguras para el control de pulgas y garrapatas
El veterinario y pescador suizo Rolf Knecht recomienda opciones menos dañinas:
«Nadie aplicaría insecticidas tóxicos directamente sobre su piel. Los repelentes convencionales para mosquitos y garrapatas, como ‘Kik’ o ‘Anti-Brumm’, suelen estar basados en aceites esenciales. Su olor impide que los insectos nos detecten como fuente de alimento.»
Alternativas similares están disponibles para mascotas. Aunque estos productos deben aplicarse antes de cada paseo, tienen la gran ventaja de no ser tóxicos para el medio ambiente, ni para las personas ni para los animales.
Más efectivo aún es realizar una revisión rápida del animal tras cada paseo, especialmente en primavera y verano en zonas boscosas. Las garrapatas pueden eliminarse fácilmente con una tarjeta o pinza extractora, sin necesidad de productos químicos.
«Llevo años aplicando este método con mi labrador. Su salud es excelente, disfruta nadando siempre que puede y lo hace sin contaminar los ríos y arroyos.» —Rolf Frischknecht (2025).
Referencias
- Frischknecht, R. (2025). Flöhe töten Fische. Petri-Heil: Dein Schweizer Fischereimagazin.
- BBC Springwatch 2024. Pet flea treatments damaging river ecosystems con Dr. Sean McCormack. Video.
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